domingo, 3 de junio de 2012

esperanzas


A media voz, porque no me sale más que el daño mismo de haberte perdido.
la desdicha de tu nombre, de tu cuerpo, de tu esencia...
adelante manos donde no había que tocar... 
soy ciego sin duda, de los males de tus lágrimas...
porque darte esperanzas,
yaciente a tu amar... perdía fuerzas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

una misera lección

Yo. En esta misera lección del olvido aún aprendo que sigo viva... Yo. En esta cisoria lección en que nadie me tendría que obligar a marcha...