miércoles, 18 de mayo de 2016

De tocarnos algo que nos toque el cielo

la nube blanca que llora por dentro
mejor pensemos que es de emoción...

la estrella amarilla que a veces muere,
mejor contemos que renacen de nuevo, sin faltar ya ninguna

yo me se aunque toque el cielo
que nunca me rencarnaré en nada de lo que yo por vos nombro

y se que aunque te nombre en el poema
nada yace y nada muere
se queda flotando llendo hacia no se sabe donde
los pensamientos se adelantan y las imagénes que soñamos quedan atrás.

 

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