domingo, 22 de mayo de 2016

en mi boca quiero sentir el nifierno
estoy condenada a quererle...
las horas palidecen de su piel desnudo...
el silbido en un aire de un mundo que temblando...
se hace sencilla la manera de morir.
espera a la nube que baje a hurtadillas...
que las estrellas amadas ya caerán.

como cenizas los mares
que se prepare la gente a la ola gigante
jugaran como locos y serán comandantes viajeros.

mi voz humillada y mi risa desbocada...
yo no entro en la puerta donde se cierran los ojos
y nadie quiere saber nada
amor roto, amor vacío
el mío es un amor de nadie.




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