sábado, 9 de julio de 2016

había una luciérnaga que siempre brillaba...
se cernía la tormenta y siembre me cantaba,
yo la cubría de anhelos y jugaba...

pero los amargos años del tiempo la ahnelaba la muerte
cubrirle de sorda cordura...
y yo que la grite clemente....¡¡¡

pero miro la materia del cielo y no está azul si no negro a veces y rojo otro tanto
de miles de días intentando cubrirle las espaldas.

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